Jardines sensoriales: aromas, texturas y colores para el bienestar

Jardines sensoriales: aromas, texturas y colores para el bienestar

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jardines sensoriales

Imagínate entrar en un oasis de bienestar mediterráneo lleno de olores agradables, texturas naturales y colores serenos: eso son los jardines sensoriales.

Nuestra empresa de jardinería en Mallorca está especializada en el diseño y creación de jardines mediterráneos. Gracias al clima de la isla contamos con el espacio ideal para darle forma a estos exteriores únicos que impactan directamente en nuestros sentidos.

 

Los 3 pilares de los jardines sensoriales

La belleza descansa en las relaciones que se establecen entre las cosas. En este caso, entre los 3 pilares sobre los que se sustenta la creación de un atmósfera que nos invita a relajarnos y disfrutar.

1.- Aromas que envuelven el espacio

Lo vemos reflejado en la comida mediterránea: una conexión absoluta con el patrimonio existente en cada uno de sus ingredientes y en las plantas que los acompañan. Las plantas aromáticas se dan muy bien en nuestra isla y forman parte de nuestra cultura. Integrarlas en el jardín es una experiencia olfativa muy auténtica.

  • Algunas de las especies que puedes incluir son: lavanda, romero, jazmín, dama de noche y árboles cítricos.
  • Además de sus aromas relajantes, muchas de ellas atraen polinizadores, convirtiendo el espacio en un jardín mediterráneo sostenible.

2.- Texturas que aportan profundidad y riqueza sensorial

El sentido del tacto podemos percibirlo directamente a través de nuestras manos, pero también por medio de la vista al imaginar la textura antes de tan siquiera tocarla.

Este sentido se estimula por la diversidad de superficies y la naturaleza tiene una amplia gama de texturas para regalarnos. Algunas opciones interesantes son:

  • La aterciopelada salvia, la algodonosa santolina, el plateado olivo, lo crujiente de las hojas del limonium.
  • También podemos jugar con las piedras y los diferentes materiales naturales que integremos en senderos, escaleras y macetas. Especialmente aquellos elementos sobre los que caminemos descalzos.

3.- Colores que enriquecen el paisaje

¿Sabías que los colores influyen en el estado de ánimo? Esto da mucho juego a la hora de proyectar un jardín que persigue una intención concreta.

  • El blanco refleja la luz y da sensación de frescura. Lo logramos con jazmín y margaritas.
  • Azules y violetas aportan serenidad. Elegimos lavanda, agapantos y buganvillas.
  • El rojo intenso genera un punto visual intenso, un toque inesperado. Incorporamos hibiscos y granados.
  • Amarillos y naranjas transmiten energía y vitalidad. Los encontramos en gazanias y caléndulas.

 

No olvidamos el resto de sentidos

El sonido es otro de los aspectos que más juego da a la hora de crear jardines sensoriales. Seguro que se te vienen a la mente las fuentes y estanques, pero hay otros elementos que percibimos a través del oído y que resultan, a menudo, inesperados:

  • El bambú y las gramíneas ornamentales generan un sonido muy relajante cuando los mueve el viento.
  • Fuentes y estanques son perfectos para que el murmullo del agua en movimiento nos despierte sensación de tranquilidad y frescura.
  • No debemos olvidarnos de las fauna silvestre. Las plantas que atraen aves y polinizadores conforman un fondo sonoro natural, cambiante y vivo.

 

Diseñar jardines sensoriales requiere una planificación cuidadosa para integrar con coherencia y equilibrio los pilares de los que hemos hablado. Al integrar estratégicamente estos elementos, creamos un espacio inmersivo y terapéutico, de alguna forma. Si además apostamos por especies autóctonas y sistemas de riego eficientes, estaremos proyectando un jardín mediterráneo sostenible perfecto para estimular los sentidos.